Para que Ava pueda recabar suficientes datos, necesita estar puesta un mínimo de cuatro horas y registrar al menos tres horas de sueño. Permite pequeños vacíos o interrupciones entre medio siempre y cuando se cumplan los puntos anteriores. Si te despiertas a mitad de la noche y ves que se te ha soltado tu pulsera Ava, puedes volver a ponértela.