Ava mide la temperatura en la muñeca, así que te dará una lectura diferente a la que te daría un termómetro oral. Aun así, sigue reflejando tu temperatura corporal basal.


La temperatura corporal central alcanza su punto más bajo por la noche mientras se calientan tus extremidades. Durante el día, pasa lo contrario: la temperatura corporal central aumenta y tus extremidades se enfrían. Tanto la temperatura corporal central como las extremidades siguen el mismo patrón y aumentan 0,2 grados después de la ovulación.


Pero lo más importante es que la temperatura es sólo uno de los muchos parámetros que mide Ava. También monitoriza parámetros neurológicos, térmicos y cardiovasculares entre otros, para obtener una visión más completa de tu fertilidad que tan sólo la temperatura, no proporcionaría.